La mayoría de la ropa que llevas se ha hecho en menos tiempo del que tardas en decidir si comprarla. Eso es la moda rápida. Aquí te contamos lo contrario: cómo se hace una prenda Dew & Corch desde el boceto hasta tu armario.
Semana 1: el boceto
Cada colección empieza meses antes de su lanzamiento. Rocío Mena, nuestra directora creativa, parte de un concepto — una palabra, una textura, una sensación — y dibuja la silueta. Los bocetos se hacen a mano antes de pasarse a técnico, porque solo así se mantiene la intención original.
Semanas 2–3: tejido y patronaje
Elegir el tejido es una decisión crítica. Buscamos en talleres europeos — España, Italia, Portugal — las telas que se ajustan al concepto: crepe semi-elástico para vestidos midi, viscosa-lino para piezas de día, devoré para edición especial.
El patronaje es donde la prenda toma forma real. Trabajamos en talla S como base y escalamos a XS, M, L y XL. Cada escalado se prueba en maniquí antes de cortar tela.
Semana 4: corte
El corte es manual, capa por capa. No tenemos máquinas automáticas — porque queremos asegurar que cada pieza sale con tolerancias perfectas. Una imperfección de 5 milímetros en el corte se nota después en la prenda terminada.
Semana 5: confección
Aquí es donde nuestras costureras hacen su trabajo: máquinas de pespunte para costuras principales, máquinas de overlock para acabados, y mucha aguja a mano para detalles. Cada vestido pasa por 3–4 personas distintas en el taller.
Los detalles que aprendes a mirar en una prenda bien hecha:
- Costuras planas, sin frunces no intencionales.
- Forros del mismo tono que la tela exterior.
- Cremalleras invisibles realmente invisibles.
- Botones forrados o de calidad coherente con el resto.
- Refuerzos en las zonas que reciben tensión (sisas, cintura).
Semana 6: control de calidad y embalaje
Cada pieza pasa por una revisión manual: probamos cremalleras, verificamos costuras, comprobamos el caer del tejido en el maniquí. Si algo no nos convence, vuelve al taller.
Sólo entonces se etiqueta, plancha y empaqueta. Y llega a ti.
Por qué importa el tiempo
Seis semanas pueden parecer mucho — hasta que ves la prenda. La diferencia entre un vestido hecho en 7 días y uno hecho en 42 días es enorme: en el cómo cae, en lo que dura, en cómo te sienta.
Comprar moda lenta es comprar tiempo. No es solo una etiqueta — es una promesa.
Sobre Rocío Mena
Rocío Mena, fundadora y directora creativa de Dew & Corch, se graduó en BA (Hons) Fashion Design en Inglaterra, formada entre Londres y Leeds. En 2015 fue galardonada con la Beca a la Creatividad y Talento de Rushbond Architecture Company. Ha trabajado junto a diseñadoras como Iris van Herpen y presentó su primer trabajo en pasarelas como Truman Brewery (Londres) y Royal Armouries Museum (Leeds).
Hoy dirige Dew & Corch desde nuestro taller en Madrid. Conoce la marca.
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